UNA OBRA para tocar, abrazar y comprender la vida.

Su obra es como un abrazo… comprensible y cercana.

Maru Oriol, escucha y dialoga con cada material.

Su arte esencial es un acto de amor.
Nos permite sentir la vida.

‘Mis piezas invitan a sentir una experiencia diferente, que se reconoce entre sentimientos cercanos e intuitivos. De un bloque de piedra hago un talismán que convive con personas que vibran con una dimensión artística’.

LA PROFUNDIDAD
de la sencillez

La artista sabe dialogar con la fuerza que nace de la naturaleza y los materiales que emergen de la tierra.

Maru Oriol Estudio

‘La escultura, a diferencia de otras artes, consiste en crear un cuerpo que puedes abrazar.
Se parece a un sueño hecho objeto. Lo bonito es que los demás pueden abrazar uno de tus sueños. Y entonces se produce la comunicación’.

Su obra, une opuestos en sutil armonía: fragilidad y solidez, fusión que transporta al ser humano a una coherencia y fortaleza interior anheladas. Equilibrándolo.

La escultura es para la artista su hogar, amparo, identidad, inspiración, verdad y ser. Cualidades que te regala para permitirte sentir lo que ella siente al crear.

Te invito a soñar conmigo

VOCACIÓN
La esencia
de su escultura

A través de su obra, Maru teje un puente para comunicar ese mundo interior con el que siempre ha soñado, conectándolo con quienes deseen vibrar en su misma dimensión.

‘Al observar las esculturas fuera, comprendo un mundo interior ilimitado y libre. Es la forma que encontré cuando era una niña, para comunicarme’.

Rendida a la sabiduría de su voz creativa, su método de trabajo transluce el vacío de expresar la absoluta libertad de su autenticidad. Su expresión, es una necesidad comunicativa visceral.

´Comprendí la maternidad trabajando con el bronce. Creé a mis hijos con mis manos, esculpiendo, de la manera en que sé hacer las cosas, entonces me di cuenta de lo que había sucedido dentro de mí. Ser madre es una experiencia que te sobrepasa´.

Maru Oriol Hijos

Su talento artístico bebe desde su propia raíz y fuente familiar. Maru Oriol pertenece a una saga de artistas. Sus abuelas tenían el don de la escultura y de la pintura, su madre posee la gracia de la escritura y su padre, es el arquitecto Miguel de Oriol.

‘Con quince años, decidí escribirle a mi padre una entrañable carta con una declaración de intenciones: mi deseo y decisión de ser escultora’.